La Federación 3 de Junio de Bomberos Voluntarios de Tucumán emitió un enérgico comunicado de repudio tras los graves incidentes sufridos por el personal del cuartel de Aguilares durante el temporal del pasado sábado. En medio de condiciones climáticas extremas y tareas críticas de evacuación, los rescatistas no solo debieron enfrentar el avance de las aguas, sino que fueron víctimas de agresiones físicas, verbales y del robo por la fuerza de una lancha de rescate, herramienta indispensable para salvar vidas en zonas anegadas.
Desde la Federación calificaron el hecho como un “acto de irracionalidad” que, lejos de acelerar el auxilio, lo paraliza y pone en riesgo a toda la comunidad. “Comprendemos la desesperación ante las inundaciones, pero atacar al personal y arrebatar equipamiento es una muestra de barbarie”, explicaron las autoridades federativas. El incidente subraya una problemática creciente: la falta de seguridad para los voluntarios que, sin pedir nada a cambio, arriesgan su integridad en la primera línea de la emergencia.
El comunicado finaliza con un fuerte llamado a la reflexión y la exigencia de empatía y cordura por parte de la sociedad. “Un ataque a un bombero es un ataque al corazón de la solidaridad social”, sentenciaron, recordando que sin respeto ni herramientas operativas, el sistema de protección civil se debilita y pierde toda la población. La comunidad de Aguilares y el sistema bomberil tucumano se encuentran en estado de alerta, aguardando que las autoridades correspondientes garanticen las condiciones mínimas para que los voluntarios puedan seguir cumpliendo su misión sin ser víctimas de la violencia.






