La operatividad de los Bomberos de Nuevo León atraviesa un momento crítico debido a la ausencia de un presupuesto estatal formalmente aprobado para el presente ejercicio. Según denunció la diputada Armida Serrato, la corporación se ha visto obligada a intensificar sus llamados a la solidaridad de particulares y del sector empresarial para poder garantizar la continuidad de sus servicios de emergencia. Esta situación de incertidumbre financiera coincide con un incremento notable en el número de incendios y una actividad industrial en constante expansión, factores que exigen una respuesta inmediata y técnica que hoy se encuentra bajo presión económica.
La problemática radica en la falta de una Ley de Egresos vigente, lo que impide la asignación de las partidas específicas que históricamente se destinan a instituciones de primera respuesta como Bomberos y la Cruz Roja. La legisladora explicó que, ante esta irregularidad administrativa, las corporaciones de auxilio han tenido que recurrir a la organización de colectas y a la búsqueda de aportaciones privadas para cubrir gastos básicos de funcionamiento, personal y mantenimiento de equipos. Sin un flujo de fondos públicos garantizado, la capacidad de respuesta ante siniestros de gran magnitud podría verse comprometida en una de las regiones industriales más importantes del país.
Ante este panorama, desde las corporaciones de auxilio se ha emitido un llamado urgente al sector privado para fortalecer la prevención y colaborar con equipamiento especializado. La necesidad de contar con personal capacitado y herramientas de vanguardia es vital para enfrentar los desafíos que impone el crecimiento urbano e industrial de Monterrey y su zona metropolitana. Mientras se resuelve la parálisis presupuestaria en el ámbito legislativo, la seguridad de la ciudadanía y la integridad de los combatientes del fuego dependen, más que nunca, del compromiso y la responsabilidad social de la comunidad y el empresariado local.






