Un profundo conflicto institucional ha estallado en la zona Este de Mendoza, enfrentando a los Bomberos Voluntarios con el cuerpo de Bomberos de la Policía tras el reciente incendio en el casino de San Martín. La tensión alcanzó su punto máximo este lunes, con la advertencia de que seis dotaciones de voluntarios podrían dejar de operar bajo la órbita del Centro de Monitoreo del 911, debido a lo que consideran graves fallas en la coordinación y los protocolos de despacho.
El eje del reclamo fue expuesto públicamente por Mariano Sarmiento, presidente de la Asociación de Bomberos Voluntarios de San Martín, quien denunció que la Policía de Mendoza “monopoliza los desplazamientos”. Según Sarmiento, el sistema actual evita convocar a los voluntarios de manera sistemática, incluso en situaciones donde sus cuarteles se encuentran geográficamente más cerca de los siniestros que las unidades policiales, lo que genera demoras innecesarias en la respuesta inicial.
Esta discrepancia operativa no es nueva, pero el incendio en el casino local actuó como el detonante definitivo. Los voluntarios sostienen que la falta de una convocatoria eficiente pone en riesgo la seguridad de la comunidad y la integridad de los bienes de los vecinos, al priorizar la centralización del mando por sobre la cercanía y la rapidez de respuesta. La amenaza de desconectarse del sistema 911 marcaría un precedente crítico en la organización de las emergencias en la región.
Por el momento, el conflicto se mantiene en una fase de alta sensibilidad política y operativa. La posibilidad de que seis dotaciones operen de forma independiente del Centro de Monitoreo obligaría a una reestructuración urgente de los canales de comunicación para que los ciudadanos no queden desprotegidos. Se espera que en las próximas horas se inicien instancias de diálogo para unificar criterios y garantizar que la prioridad absoluta sea, nuevamente, la eficiencia ante el fuego y no la disputa por el mando.






