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Bomberos necesitan custodia policial para apagar incendios

Buenos Aires.- «Queremos ayudar, proteger y contener a la comunidad, pero necesitamos que no nos agredan”. El insólito mensaje llega desde los bomberos voluntarios de la localidad bonaerense Quilmes, que en los últimos meses acumularon ataques, pedradas y golpes cuando intentaban apagar incendios o intervenir ante situaciones de emergencia en zonas como la Ribera, San Francisco Solano o Bernal.

Hace 10 días, los vecinos de Bernal Oeste rompieron los vidrios de un camión y lastimaron a dos bomberos al arrojarles piedras . Por eso, los cuarteles piden el acompañamiento de la Policía o móviles de Seguridad Ciudadana para poder cumplir sus tareas en las zonas “de riesgo”.

“Hace algún tiempo que venimos padeciendo estos inconvenientes de inseguridad: se nos agrede, nos roban los materiales y hasta nos amenazan. Hay zonas más complicadas en las que ya sabemos que hay más riesgo. Por eso ahora ya no entramos si no es con acompañamiento de la Policía o Protección Ciudadana”, contó el presidente de los Bomberos de Quilmes, Alejandro Pascual. “Los llamamos para poder terminar nuestra tarea o muchas veces también para empezar a asistir a las víctimas, porque hay conflictos vecinales y nos impiden llegar al foco de incendio en ocasiones”, agregó.

Uno de los cuarteles que con más frecuencia debe pedir refuerzos policiales es el de la Ribera. A mediados de agosto, un enfrentamiento entre vecinos terminó con dos hombres muertos y la familia de uno incendiando la casa del otro. “Tuvimos que alejarnos y quedarnos a 500 metros del lugar. No pudimos hacer ninguna tarea porque mientras la casa se incendiaba, las personas que estaban no dejaban apagar el incendio”, contó en ese momento el bombero Norberto Espinoza.

Hace 10 días, ocurrió algo similar: según contaron en el cuartel, un grupo de vecinos prendió fuego una casa en Garay y Yoldi después de una pelea. “Apenas nos pudimos acercar, no nos dejaban pasar y nos insultan y amenazan”, describieron. En la sede central hace dos años evaluaron la posibilidad de cerrar ese destacamento por los robos: aprovechaban a entrar cuando escuchaban que salían a apagar un incendio. Llegaron a sufrir 10 robos en tres meses.

En Solano, el cuartel empezó hace pocos meses a trabajar en conjunto con el Centro de Monitoreo municipal (COM): cada vez que deben llegar a alguna zona peligrosa, avisan y entran con efectivos policiales. “Hay lugares que ya sabemos son complicados: la 887 y Las Piedras, la 865, la zona de Los Eucaliptos y La Matera. Con seguridad trabajamos más tranquilos”, explicaron en el cuartel de Solano.

“Nosotros queremos seguir cumpliendo nuestro rol, pero sin que ello demande un riesgo externo de la tarea que desarrollamos. No podemos vernos en peligro constante y tenemos que cuidarnos en ese sentido. Muchos no entienden que todo lo que usamos lo conseguimos con muchísimo esfuerzo”, sumó Pascual.

Las zonas en las que los bomberos piden ser escoltados por fuerzas de seguridad coinciden con las marcadas por la Municipalidad como “calientes” en el mapa del delito, de acuerdo a las denuncias recibidas. “Acá no es que atacan a los bomberos solamente, hay conflictos sociales muy profundos y se termina reflejando en estas peleas vecinales tan agresivas. Toda la zona es un peligro, sobre todo los fines de semana a la madrugada. Ahora con Prefectura hay un poco más de agentes recorriendo, pero lo que falta es una transformación de fondo”, opinó Lucas Rodríguez, vecino de La Ribera.

Desde la Comuna aseguraron que si bien ya brindan apoyo, cuando el nuevo COM centralice los servicios al 100%, como está proyectado que empiece a funcionar en las nuevas instalaciones de Avenida Calchaquí al 3000, será automático el acompañamiento de los equipos que hagan falta en cada zona.

fuente : www.clarin.com