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Los Bomberos de Aranda aún tienen vehículos de los años 90

Los Bomberos de Aranda aún tienen vehículos de los años 90

Otro de los puntos flojos del Parque se halla en sus 22 puertas, que arrastran «muchos problemas». Ya se ha licitado el arreglo de 4 de ellas, junto con otros cuatro contratos que suman unos 104.000 euros.

La lista de desperfectos que arrastra el Parque de Bomberos de Aranda de Duero suma varios capítulos. Desde la Jefatura del Servicio de Prevención y Extinción de Incendios (SPEIS) reconocen que ciertos aspectos se han dejado en los últimos años y ahora se están poniendo al día, si bien «queda mucho por hacer». Por ejemplo, en la renovación y mantenimiento de su flota de vehículos, con una antigüedad media que ronda los 17 años.

En estos momentos, los efectivos del Parque arandino disponen de al menos 11 camiones, furgones, vehículos de escala, forestales, una autobomba rural, otra urbana, un furgón de salvamento, un todoterreno y un tanque. El más viejo es el brazo articulado, que data de 1994. Le siguen uno matriculado en 1998 y otro de 1999. A estos tres vehículos de los años 90 se suman dos más que superan los 20 años de antigüedad: uno es del 2000 y otro del 2011. El resto se adquirieron en 2006, dos en 2008, 2010, 2012 y el último, en 2019.

Según lo expresado desde Jefatura de Bomberos, el que más urge renovar es uno de los dos vehículos forestales, que en la actualidad apenas se emplea salvo que el otro sufra algún fallo o se encuentre en el taller. En lo que respecta al brazo articulado de 28 años, «va pasando las revisiones, pero habrá que cambiarlo en unos años ya que la tecnología ha avanzado mucho».

Al margen de la flota, las instalaciones arrastran algunas deficiencias. Sin ir más lejos, las puertas del Parque de Bomberos llevan un tiempo dando «muchísimos problemas», como admiten en Jefatura. «Fallan muchísimo, muchísimo», reiteran. Precisamente hace apenas un par de semanas, el Ayuntamiento de Aranda sacó a licitación el suministro e instalación de las mismas por algo más de 30.000 euros. Según la memoria técnica, se trata de una inversión muy necesaria ya que las puertas que hay actualmente, que se colocaron en el año 2006, cuando se construyeron las actuales instalaciones de la calle Santander, se encuentran frecuentemente averiadas, dada su antigüedad. No obstante, el responsable del SPEIS precisa que se renovarán cuatro de las 22 puertas que hay en el parque, por lo que se requerirá más inversión en años venideros. En cualquier caso, deja claro que su servicio está agotando toda la partida presupuestaria con la que cuenta, pero critica «la dejadez que ha habido en los últimos años desde que se jubiló el anterior jefe», en 2019, ya que apenas se habrían acometido nuevas inversiones.

Una tendencia que empieza a cambiar. En los últimos seis meses, el Consistorio de la capital ribereña ha licitado cinco contratos que suman una inversión cercana a los 104.000 euros. Recientemente se ha adjudicado el mantenimiento anual de la escalera giratoria por 3.864 euros y falta por culminar las licitaciones relativas a las puertas, el mantenimiento e inspección de las botellas de aire comprimido y los equipos de respiración autónoma por 42.407 euros, el mantenimiento de la plataforma telescópica por 6.747 euros y la adquisición de equipos para incendios confinados y fuego estructural para el SPEIS por otros 20.928 euros. Paso a paso, remarcan desde Jefatura, no sin lamentar que el conflicto laboral de hace unos meses «nos ha retrasado el trabajo de todo el año. Estas contrataciones podrían haber estado en julio o agosto».

Por otra parte, en el Parque de Bomberos se encuentran a la espera de saber si les concederán los 1,9 millones de euros que solicitaron de fondos europeos para cubrir necesidades de material de todo tipo.

Fuente y foto: www.diariodeburgos.es

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