En un hecho que desafía las estadísticas de supervivencia en catástrofes geológicas, un equipo especializado de la Defensa Civil de Jordania logró rescatar con vida a un niño de tres años de edad que permaneció sepultado durante seis días bajo la masa de hormigón de un edificio residencial colapsado. El exitoso operativo de salvamento civil se concretó en el sector Los Corales, ubicado en el estado costero de La Guaira, una de las zonas más castigadas por el doble sismo de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudió el norte de Venezuela el pasado 24 de junio.
La extracción del menor se produjo este martes durante una compleja operación nocturna, justo cuando los protocolos internacionales comenzaban a agotar las esperanzas de hallar sobrevivientes debido al tiempo transcurrido y las severas condiciones de confinamiento. Las brigadas del contingente jordano, integradas en la fuerza de tarea humanitaria internacional, utilizaban instrumental de escucha subsuperficial y técnicas de remoción manual cuando detectaron indicios biológicos en un microespacio vital de la estructura colapsada.
Atención médica inmediata en la zona cero: Tras una meticulosa labor de apuntalamiento táctico para evitar nuevos deslizamientos de losas fracturadas, los rescatistas lograron acceder hasta el pequeño y extraerlo de manera segura a la superficie. En la misma zona de impacto, personal médico de emergencias estabilizó de forma inmediata al niño, quien presentaba un cuadro severo de deshidratación pero se encontraba consciente, siendo trasladado bajo estricto protocolo de urgencia a un centro hospitalario regional para su correspondiente recuperación.
El rescate ha sido calificado por las delegaciones de primera respuesta apostadas en el Caribe como un verdadero hito de mística y perseverancia técnica. A casi una semana de la catástrofe que paralizó al país, el logro de la Defensa Civil de Jordania reavivó los esfuerzos de las brigadas internacionales que continúan realizando rotaciones operativas de búsqueda en cuadrantes específicos de La Guaira, sosteniendo la premisa de agotar todas las variables tecnológicas antes de dar por concluidas las fases de rescate urbano.





