El cuartel de Bomberos Voluntarios de Villalonga se encuentra próximo a conmemorar un nuevo aniversario de su fundación, ocurrida el 14 de junio de 1983. Al cumplir casi cinco décadas de servicio ininterrumpido a disposición de la comunidad, la institución exhibe un notable crecimiento en su capital humano y operativo que hoy la impulsa a proyectar reformas edilicias de gran envergadura. Actualmente, las instalaciones centrales operan en la calle Sarmiento 29, entre Don Bosco e Italia, pero el espacio físico ha comenzado a resultar insuficiente debido al desarrollo sostenido de la entidad.
El suboficial Andrés Ponte, jefe del Cuerpo Activo, explicó que la actual sede quedó chica y por ello se encuentran con la firme idea de mudarse para tener un espacio más amplio. Si bien los costos actuales de la infraestructura son elevados, la comisión normalizadora ya se encuentra evaluando las alternativas posibles para un predio que la institución posee en la intersección de las calles Italia y Santa Cruz. En paralelo, la jefatura estima que el proceso de normalización administrativa en el que se encuentran inmersos se resolverá antes de fin de año, lo que destrabará la renovación programada de algunas unidades de su flota automotor.
A pesar de estas limitaciones logísticas transitorias, el personal se encuentra totalmente capacitado y listo para cubrir cualquier emergencia en la región. El plantel actual está compuesto por veinticuatro bomberos activos, entre los cuales se desempeñan siete mujeres, sumado a seis aspirantes en formación y ocho agentes en situación de reserva. Respecto de los vehículos, el cuartel cuenta con dos móviles forestales, dos autobombas, un camión cisterna y una unidad de traslado. Una de las autobombas principales se destaca por su polivalencia, estando equipada para intervenir de manera indistinta en incendios de vegetación, siniestros estructurales y tareas de rescate en accidentes vehiculares, contando siempre con el respaldo y la colaboración estrecha de los cuarteles vecinos.





