Noticias Venezuela

Los equipos USAR internacionales coordinan cuadrantes de búsqueda a contra reloj

Los equipos USAR internacionales coordinan cuadrantes de búsqueda contra el reloj

A cuatro días de registrarse el devastador “doblete sísmico” de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudió el norte de Venezuela, el panorama en las zonas más afectadas sigue siendo de extrema complejidad y urgencia. Los últimos reportes de las agencias de gestión de riesgo locales confirman que la cifra de víctimas fatales y personas heridas ha continuado en ascenso a medida que las brigadas logran remover las capas superficiales de hormigón. El epicentro en Yaracuy, junto con sectores críticos de La Guaira y los barrios del norte de Caracas, se mantienen bajo un estricto despliegue de emergencia nacional e institucional para agilizar la asistencia humanitaria.

Las operaciones en el terreno han entrado en una fase decisiva al alcanzarse las 60 horas posteriores al desastre, un límite temporal biológicamente crítico para la supervivencia de quienes permanecen atrapados en espacios confinados. Para optimizar las tareas, el Comando Unificado de Incidentes civil y militar dividió las áreas afectadas en cuadrantes técnicos de intervención. En estos puntos estratégicos ya operan de forma integrada las fuerzas locales junto a las brigadas internacionales coordinando el uso de instrumental tecnológico de escucha acústica y el despliegue de los binomios caninos de búsqueda K9.

Paralelamente a las labores de salvamento, el gobierno venezolano y los comités de asistencia civil intentan restablecer de forma progresiva los servicios básicos de energía eléctrica y agua potable, los cuales sufrieron interrupciones masivas debido al colapso de subestaciones y líneas de transmisión. Las réplicas, aunque de menor intensidad, continúan registrándose en la franja costera, lo que obliga a los ingenieros estructurales a evaluar minuciosamente la estabilidad de las edificaciones colindantes antes de permitir el ingreso seguro de los rescatistas. Miles de ciudadanos damnificados continúan pernoctando en refugios temporales y campamentos abiertos montados por las fuerzas de protección civil en plazas y estadios deportivos.