Tras culminar su despliegue humanitario en la zona cero del desastre, el contingente de Búsqueda y Rescate Urbano (USAR Perú) retornó a su país e hizo públicos los pormenores técnicos de una de las maniobras de salvamento más complejas de la emergencia sísmica en Venezuela. La fuerza de tarea, integrada por miembros del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú (CGBVP), cerró su balance con el rescate con vida de una mujer que permaneció casi tres días sepultada, la recuperación de cinco víctimas fatales y un amplio reconocimiento internacional a su componente canino.
El líder del equipo USAR, el brigadier mayor CBP Claudio Saenz, precisó que las dotaciones peruanas debieron sostener extenuantes jornadas operativas que se extendieron de manera continua entre 18 y 20 horas diarias. Explicó que el protocolo internacional exige que, tras arribar al teatro de operaciones, se reporten las capacidades técnicas ante las agencias de coordinación locales para recibir la asignación de cuadrantes y levantar la base de operaciones, desde donde se distribuyen los componentes de búsqueda técnica, rescate pesado, atención médica y administración.
El hito de la misión peruana se concentró en el colapso de un edificio residencial, donde los especialistas debieron aplicar el máximo rigor metodológico para localizar y extraer a una sobreviviente atrapada en un espacio confinado hipercrítico.
La estrategia de penetración subsuperficial: El brigadier Saenz desglosó la progresión de la maniobra técnica que permitió el éxito de la operación:
Localización bimundial: El primer indicio se obtuvo mediante sensores electrónicos de búsqueda técnica (geófonos y microcámaras telescópicas), lo cual fue revalidado de forma inmediata por el olfato de la perrita rescatista Kaira, cuyo marcaje positivo confirmó la presencia de señales de vida bajo las losas.
Ingreso combinado en “L”: Debido a la inestabilidad de las estructuras remanentes y el riesgo inminente de un nuevo colapso por réplicas, los ingenieros de rescate descartaron una línea recta. En su lugar, perforaron e instalaron apuntalamientos para construir un túnel de acceso de siete metros de longitud estructurado en forma de “L”, combinando técnicas de rotura horizontal y vertical de hormigón armado.
Soporte vital y evacuación: Una vez que se alcanzó la cavidad de confinamiento, el comandante Gómez, médico táctico del equipo USAR Perú, ingresó para iniciar la estabilización hemodinámica prehospitalaria de la mujer en la misma zona cero, garantizando sus parámetros vitales antes de coordinar su aeroevacuación médica en un helicóptero hacia la ciudad de Caracas.
El éxito de esta maniobra, descrita por el comando peruano como una operación que llevó las capacidades del personal al límite de la resistencia física y técnica, ratifica la importancia de la estandarización internacional de los equipos de primera respuesta. La interoperabilidad de la tecnología de escucha, el descombramiento selectivo y la destreza del binomio K9 permitieron arrebatar una vida a la muerte tras setenta y dos horas de aislamiento bajo toneladas de concreto destruido.





