Con motivo de la celebración del Día Nacional del Bombero Voluntario, el Congreso de la Nación iluminó de color rojo sus emblemáticos balcones en un claro reconocimiento público a la dedicación, el compromiso y el servicio que estos profesionales prestan diariamente en cada rincón del país. Este gesto simbólico desde el corazón político de la República buscó poner en valor el esfuerzo de los miles de hombres y mujeres que componen las fuerzas de salvamento civiles del territorio nacional.
La efeméride nacional recuerda formalmente el 2 de junio de 1884, fecha histórica en la que se constituyó de manera oficial el primer Cuerpo de Bomberos Voluntarios de la Argentina en el barrio porteño de La Boca, una iniciativa vecinal que nació y se consolidó bajo el lema fundacional “Querer es poder”. Aquel hito del siglo diecinueve marcó el inicio del asociacionismo civil enfocado en la seguridad pública y la respuesta técnica ante catástrofes.
Desde aquel momento fundacional hasta el presente, los bomberos voluntarios representan un ejemplo indiscutido de solidaridad, profesionalismo y entrega absoluta. El personal del sistema federal actúa con regularidad y pericia técnica en el combate de incendios, la atención de emergencias médicas prehospitalarias, rescates vehiculares complejos y diversas situaciones de riesgo ambiental o civil en cada comunidad de la geografía argentina.





