En una demostración de resistencia humana y precisión técnica extrema, el Cuerpo de Bomberos de Quito, a través de su fuerza de tarea especializada USAR ECU-01, logró rescatar con vida a Marlene, una mujer de 80 años que permaneció atrapada bajo los escombros durante más de 60 horas. El histórico salvamento se registró en el sector de Playa Grande, una de las zonas más golpeadas por el doble terremoto en Venezuela, justo cuando las operaciones contrarreloj entraban en su fase biológica más crítica.
La compleja maniobra de extracción se ejecutó de manera conjunta y coordinada con las brigadas de rescate de El Salvador, consolidando un esquema de trabajo internacional que permitió estabilizar la estructura colapsada antes de proceder a la penetración táctica. El equipo USAR ECU-01 aplicó protocolos avanzados de evaluación de riesgos, corte y remoción de hormigón en espacios confinados, apoyados por instrumental tecnológico y unidades caninas para asegurar la localización exacta de la octogenaria y garantizar un canal de ventilación y soporte médico inmediato durante las tareas de desescombro.
Tras confirmarse el éxito de la operación, el comandante del Cuerpo de Bomberos de Quito, Esteban Cárdenas, resaltó el profundo valor humano y profesional de la dotación ecuatoriana desplegada en la catástrofe. La máxima autoridad bomberil de la capital andina enfatizó que este rescate es el reflejo directo de años de rigurosa preparación técnica y compromiso institucional, remarcando que el equipo operó bajo la estricta convicción de no rendirse mientras existieran posibilidades de hallar sobrevivientes. El caso de Marlene fue catalogado por los mandos unificados como un potente mensaje de esperanza y una validación del profesionalismo de las brigadas internacionales que continúan desplegadas en las zonas afectadas.





